A 9 días de las elecciones más importantes de los últimos 100 años

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No cabe duda que estamos viviendo tiempos inéditos, los vientos del cambio arrecian y se convierten en tormenta, se percibe la esperanza por un México mejor, mas justo, más igualitario. Y no solo es el hartazgo de una sociedad pisoteada por un régimen durante ya 30 años, también es la alegría de ver que ese sistema puede ser vencido, que esta vez, por fin alzaremos la voz y no habrá fraude, marrullería o mapache que nos pueda callar.

Solo faltan escasos 9 días para que expresemos nuestra decisión de quitarnos de encima este régimen corrupto que tanto daño le ha hecho al país -y que se lo sigue haciendo- Pero todo este esfuerzo realizado no servirá de nada si no salimos todos y depositamos nuestro voto en las urnas, y eso tampoco es suficiente, debemos también cuidar que ese voto sea contado, resguardado y no permitir que nada ni nadie corrompa este ejercicio democrático por el que tanto hemos luchado.

Quienes pertenecen al sistema tienen mucho miedo de perder el poder y el control, pues no saben vivir de manera honesta, sin tranzas, sin corrupción y están dispuestos a cualquier cosa con tal de conservar sus prebendas y privilegios.

El riesgo es grande, la compra y coacción del voto está ya en marcha, el voto corporativo y la amenaza contra el empleo son utilizados a diario en todas las dependencias de gobierno. El día de las elecciones la presión y las trampas serán la peor marca que dejará esta jornada. Los cambios de última hora por parte del INE al modificar la recolección de los paquetes electorales causan serias y fundadas dudas sobre la integridad del voto en el trayecto. Debemos organizarnos para cuidar el voto, dejarles muy claro a las Instituciones que no estaremos dispuestos a permitir, ni soportaremos otro fraude más, que la paz social está en sus manos.

Salgamos alegres, sin miedo, con determinación y convicción a convertir este primero de julio en una gran fiesta democrática, demostremos a los poderes fácticos y a los enemigos del cambio que han sido derrotados y que somos la apabullante mayoría quienes los expulsan por su mal desempeño y haber dejado un país en ruinas, vendidas sus riquezas a un puñado de magnates cuyo único mérito es el reparto de dádivas a los altos funcionarios y los negocios al amparo del poder. Hagamos evidente que México es de todos y no solo de unos cuantos.

Aquellos comentaristas, analistas e intelectuales afines al régimen que nunca alzaron la voz contra las prácticas antidemocráticas del PRI, del PAN y de la mayoría de los partidos, ahora se creen con la estatura moral para indicarnos cómo votar, llegando al cinismo de decir que el voto parejo “es antidemocrártico”, pero solo a mentes perversas que nunca han respetado la división de poderes se les puede ocurrir que buscar una mayoría en el congreso significa “dar todo el poder a un solo hombre”, el simple hecho de que lo piensen así demuestra su ausencia del concepto de democracia y el poco respeto que tienen a las Instituciones.

Todo parece indicar que Andrés Manuel López Obrador ganará la Presidencia por un amplio margen, así como la mayoría en el congreso y gran parte de los estados en este proceso, un resultado diferente es casi una admisión de fraude, con consecuencias inimaginables, pero todo esto no significa que no lo intentarán, la adicción al poder de quienes conforman este régimen actual es inaudita, por ello vemos como, ante la ineficacia del ataque directo a Obrador, se han lanzado con saña contra la gente que le rodea, mintiendo, tergiversando, manipulando la información, medias verdades, falsas investigaciones y refritos de eventos hace tiempo aclarados son usados ahora con la intención de frenar el continuo crecimiento de Andrés Manuel y de MORENA. Pero no se detienen a pensar que en esta era de la información nada de eso se sostiene, la verdad encuentra la luz en solo unas horas, dejando la credibilidad y la dignidad de los emisores de esta franca guerra sucia en el camino.

Vendrán días y horas difíciles, de lucha constante y permanente contra un sistema que se juega su supervivencia y no está dispuesto a morir fácilmente. Nosotros debemos tener la entereza, la convicción y sobre todo la unidad suficiente para que todos estos mensajes que intentan socavar nuestra decisión no nos afecten. No permitamos que información emanada de conocidos enemigos del cambio nos hagan dudar, mantengamos la calma sabiendo que en poco tiempo la verdad se abrirá paso y desenmascarará el engaño.

Falta muy poco y aunque este tramo será quizá el más difícil y nos pondrá a prueba, será el tiempo de mostrar de qué estamos hechos. Llegó el tiempo de definiciones, y lo hemos visto por todo el país, las declinaciones y adhesiones saltan por doquier. Dejemos todas las dudas a un lado, dejemos los miedos, las preocupaciones y llenémonos de energía pues nunca antes como ahora, el cambio está por alcanzarse.